AutoGas-gasolina: hay diferencias de conduccin?

5 agosto 2013

Llevaba tiempo intentando conducir un coche impulsado porAutoGas. La idea era trasladaros las sensaciones y las diferencias de comportamiento entre los motores impulsados por combustibles tradicionales y por Gas Licuado de Petróleo (GLP). Y el AutoGas ha aprobado con nota. Y es que, como ha anunciado Repsol en una campaña llevada a cabo en varias estaciones de servicio, la tecnología GLP podría ser “el combustible que mueva el mundo”. Y no les falta razón. Este combustible –limpio, económico y procedente en su mayoría de pozos de gas natural– llegará al 10% de las estaciones de servicio de Repsol en España. De momento hay 174, aunque el objetivo es alcanzar las 400, con la apertura de un centenar cada año.

El coche que elegí para hacer la prueba fue un Fiat 500 de 1.200 cc y 82 CV, muy manejable y adecuado para circular por ciudad, aunque respondón en carreteras abiertas.

El coche arranca en modo gasolina y pasa de forma automática a AutoGas sin necesidad de que el conductor interactúe. Con un botón situado junto a la palanca de cambio (apenas visible, debería estar más a la vista) el conductor puede elegir el combustible que desee para circular. Si el interruptor se mantiene en la posición “Gas”, el sistema utiliza GLP y detecta si los niveles de AutoGas son bajos. Si es así, la centralita cambia a gasolina de manera automática sin que el usuario note ninguna diferencia.

Y es esta una de las principales ventajas del AutoGas. La respuesta que se obtiene del motor con GLP es muy similar a la que se tiene con la gasolina, aunque en aceleraciones bruscas se nota una ligera falta de respuesta. Eso sí, la vibración del motor al ralentí se reduce al mínimo. Cuando detenía el coche en los semáforos me daba la sensación de estar al volante de un híbrido con motor Start&Stop.

Además, las emisiones se reducen en torno al 10% debido a las ligeras diferencias químicas del GLP respecto a la gasolina. Y repostar es muy fácil: el combustible entra a presión en el depósito en estado líquido y, al conducir, se convierte en gas antes de llegar a los inyectores.

Además del depósito de gasolina de 35 litros el Fiat 500 GLP incluye de fábrica otro adicional para gas instalado en el maletero y con capacidad para 28 litros. La ventaja es que la combinación de ambos depósitos permite hacer en torno a mil kilómetros sin tener que pisar una gasolinera.

El problema en este vehículo (y en otros de GLP) es que el depósito ocupa el hueco del neumático de repuesto. Personalmente prefiero llevar una rueda en lugar de un kit antipinchazos, pero es cuestión de gustos. Según Repsol, esto no preocupa a los fabricantes, que “por lo general prefieren ofrecer al cliente final un kit antipinchazos en lugar de la rueda tradicional”, señalan

Con todo, encuentro que el AutoGas ofrece más ventajas de conducción que la tecnología híbrida, sobre todo por el comportamiento en carretera y por una mejor respuesta al pisar el acelerador.

 

http://blogs.repsol.com/web/innovacion/inicio/blogs/autogas-gasolina-hay-diferencias-de-conduccion